Corren tiempos de extinción. De humanoides. De ChatBot. Y de inteligencia artificial. Es el Antropoceno en pleno, No lo reconocemos. Cambio climático galopante, una pandemia – coronavirus- que deja 14,9 millones de muertes según el reporte de la OMS Organización Mundial de la Salud, cinco mil especies de animales en proceso de desaparición, y disminución del 68% en las poblaciones de mamíferos, aves, peces, reptiles y anfibios en América Latina en los últimos cincuenta años, de acuerdo con el Informe Planeta Vivo 2022 de WWF, Fondo Mundial para la Naturaleza. Pero no lo creemos.

“Mitigar el riesgo de extinción de la IA debería ser una prioridad mundial junto con otros riesgos a escala social, como las pandemias y la guerra nuclear”
Esta es la sucinta declaración de más de 350 expertos relacionados con la Inteligencia artificial publicada hace algunos días por Center AI Safety, emitida con el fin de advertir sobre los peligros de la Inteligencia Artificial para la civilización. Paradójicamente, dentro de los firmantes se encuentran directivos de las empresas que han desarrollado esta tecnología. Sam Altman (presidente ejecutivo de OpenAI), Demis Hassabis (Google) y Dario Amodei (Anthropi).
Era necesario reemplazarnos, superar al ser humano?
En 1972, Geofrey Hinton – científico británico, firmante de la carta- era estudiante de la Universidad de Edimburgo. Allí desarrolló un sistema matemático llamado red neuronal, que aprende utilizando bases de datos. En 2012 Hinton y su equipo de trabajo adaptaron el invento para analizar-aprender-y reconocer un número indeterminado de fotografías y objetos de diversa índole.
El impacto de su descubrimiento fue tal que es considerado uno de los pioneros de la Inteligencia Artificial, y gestor de uno de los productos más controvertidos de la IA, los ChatBots. Luego de liderar el área de IA por varios años en Google, decidió renunciar hace pocas semanas a su cargo. “Una parte de mí lamenta este trabajo” dijo al anunciar su retiro .
.

La UNESCO a través de la Comisión Mundial de Ética del Conocimiento Científico y la Tecnología (COMEST) define la inteligencia artificial como un «campo que implica máquinas capaces de imitar determinadas funcionalidades de la inteligencia humana, incluidas características como la percepción, el aprendizaje, el razonamiento, la resolución de problemas, la interacción lingüística e incluso la producción de trabajos creativos«
Si nos remitimos a la definición de la IA por parte de Andreas Kaplan , exdirector y rector de la ESCP Business School – una de las principales escuelas de negocios de Europa – como «la capacidad de un sistema para interpretar correctamente datos externos, y así aprender y emplear esos conocimientos para lograr tareas y metas concretas a través de la adaptación flexible”, uno de los interrogantes que surge es ¿ de donde obtiene y ha obtenido la Inteligencia Artificial toda la big data que la alimenta si no es de los propios seres humanos? ¿bajo qué procesos y mecanismos y procedimientos se ha obtenido y se obtiene esa información? ¿son transparentes y ajustados a la ética los métodos empleados?
Para Gabriela Ramos, Directora General Adjunta de la UNESCO en el área de Ciencias Sociales y Humanas, uno de los riesgos latentes de la IA es si esta tecnología va a reducir las desigualdades sociales y económicas, o, si por el contrario las profundizará. También, el espionaje digital que se cierne ya sobre líderes, representantes de la sociedad civil y periodistas
IA: Los inicios...su evolución…
IA: Lo que hemos permitido
Las ocasiones en que públicamente la IA ha superado al hombre
-En 1997 el genio del ajedrez y campeón del mundo Garry Gasparov fue derrotado públicamente en el «más espectacular duelo de ajedrez de la historia» por la supercomputadora de IBM Deep Blue.
-En 2011 Watson, uno de los superordenadores de IBM , venció a los dos máximos campeones de Jeopardy en una ronda de tres juegos. Watson recibió 1 millón de dólares que IBM donó a obras de caridad.
-En 2016, un programa informático ganó cinco a cero al triple campeón de Europa de Go.25
Pero ya no solo la IA nos supera en juego. Geofrey Hinton advierte sobre los riesgos en el trabajo y el empleo a nivel global. Millones de puestos de trabajo podrían desaparecer porque la Inteligencia Artificial imita y reemplaza las habilidades y talentos de los seres humanos.
“Quizá lo que ocurre en estos sistemas es en realidad mucho mejor que lo que ocurre en el cerebro”, reconoció en su entrevista con The New York Times. “Recordemos cómo era la IA hace cinco años y veamos cómo es ahora. Tomemos esa diferencia y pensemos en lo que podría pasar más adelante. Eso da miedo”, asegura.
IA: Lo sabíamos y no hicimos nada o de la ficción a la realidad
La cultura nos ha ofrecido desde siempre visiones múltiples, escenarios en los que aparece, se delinea o configura la soberanía de la máquina sobre el humano, la Inteligencia Artificial, la humanización de la ciencia y de la tecnología
En la literatura
Julio Verne con obras como «De la Tierra a la Luna» y «Alrededor de la Luna» ó «Yo Robot» de Issac Asimov y llevada al cine. Del mismo autor es el relato «Círculo vicioso» que plantea tres leyes básicas de la robótica
Primera Ley: Un robot no hará daño a un ser humano ni, permitirá que un ser humano sufra daño.
Segunda Ley: Un robot debe cumplir las órdenes dadas por los seres humanos, a excepción de aquellas que entren en conflicto con la primera ley.
Tercera Ley: Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la primera o con la segunda ley.32
En el cine
Matrix (1999): Keanu Reeves en el rol de Thomas Anderson / Neo, un programador de día y hacker de noche que trata de desentrañar la verdad oculta tras una simulación conocida como «Matrix»resultado de la inteligencia artificial que esclaviza a la humanidad.
Her (2013): Joaquín Phoenix en el papel de un solitario escritor de cartas, próximo a divorciarse, que adquiere un sistema operativo con inteligencia artificial para complacer a todos los usuarios y adaptarse a sus necesidades. Lo que no sabe es que sostendrá una relación especial con Samantha, voz femenina del sistema.
Yo, robot (2004): Will Smith, en el mundo del año 2035, donde los humanos comparten el planeta con robots inteligentes en los que confían para todo. Todo evoluciona hasta el momento en que el conocimiento que poseen las máquinas, la inteligencia artificial considera que ha llegado el momento de controlar a la humanidad para protegerse de los riesgos que corre por sí misma.
IA: Lo que podríamos hacer
Un poco tarde, todos pedimos si no suspensión definitiva, al menos regulación para la Inteligencia Artificial. Visionario, en 2014 Stephen Hawking fue uno de los pocos en advertir sobre los peligros de esta tecnología a la que consideró una amenaza para la supervivencia de la humanidad. En marzo pasado cerca de 1000 investigadores, científicos, académicos, líderes y representantes de la tecnología y el conocimiento a nivel global propusieron la suspensión por al menos 6 meses del desarrollo de cualquier tipo de tecnología relacionada con la IA.

«La investigación y el desarrollo de IA deben reenfocarse en hacer que los sistemas potentes y de última generación de hoy en día sean más precisos, seguros, interpretables, transparentes, robustos, alineados, confiables y leales»
El mismo grupo propone:
- Autoridades reguladoras nuevas y capaces dedicadas a la IA
- Supervisión y seguimiento de sistemas de IA de alta capacidad y grandes conjuntos de capacidad computacional
- Sistemas de procedencia y marcas de agua para ayudar a distinguir las fugas reales de las sintéticas y rastrear modelos
- Desarrollo de un sólido ecosistema de auditoría y certificación
- Responsabilidad por daños causados por IA
- Financiación pública sólida para la investigación técnica de seguridad de la IA
- Instituciones bien dotadas para hacer frente a las dramáticas perturbaciones económicas y políticas (especialmente en la democracia) que provocará la IA
A esta altura de la historia, lo disruptivo sería manejar con inteligencia, a la Inteligencia Artificial. Como una tecnología y un instrumento necesario para el progreso, el desarrollo, la superación de las enormes dificultades y brechas que enfrenta la humanidad y no para la extinción de todos.
–






