8 millones de personas han sido desplazadas en Colombia de sus zonas de origen o residencia entre 1985 y 2019, según la Agencia de la ONU para los Refugiados ACNUR. (Acá el Informe «Tendencias Globales Desplazamiento 2020» https://www.acnur.org/60cbddfd4 )
Durante 2020, al menos 32.217 personas fueron desplazadas forzosamente en 106 eventos de desplazamiento múltiple y masivo, de acuerdo con el registro de la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento, CODHES.
El conflicto armado en Tierralta Córdoba fue la causa del desplazamiento de 284 familias indígenas y campesinas el pasado 20 de abril. Presencia de grupos armados, reclutamiento forzado de niños y niñas, siemra de minas y restricciones de movilidad son algunas de las situaciones que enfrentan los pobladores de la región, campesinos e indígenas en su mayoría.
Tierralta es es el municipio más importante y con mayor extensión de la denominada Subregión Alto Sinú del departamento. Cuenta con una población de 86.578 habitantes, con 22.750 familias según el Censo Poblacional 2018 del DANE, Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas.
«La mejor respuesta de los Estados a las personas y poblaciones en riesgo es aquella que es proporcional a las amenazas inmediatas, al mismo tiempo que protege los derechos humanos y el estado de derecho»
Antonio Guterres – Secretario General de Naciones Unidas
El pasado 20 de abril se inició un desplazamiento masivo de las comunidades de los cabildos Karagaby, Camaenka e Iwagadó y la comunidad campesina de Jawe, por las acciones de violencia de grupos armados ilegales en la zona.
Al menos 1.503 indígenas, de 210 familias, se establecieron en el parque principal Laureano Gómez de Montería. Mientras que 74 familias de las comunidades indígenas de Manzana, Tundo y Sabaleta y otras 15 familias de campesinos Jawe, en total 294 personas, se desplazaron y confinaron en territorio de la comunidad de Sabaleta.
Este fin de semana, con el acompañamiento de la Defensoría del Pueblo, un primer grupo de familias retorna a sus territorios. Las autoridades regionales y nacionales se han comprometido a apoyar el regreso seguro de las personas desplazadas a sus hogares.
La Organización de las Naciones Unidas ampara a los desplazados y refugiados por situaciones de violencia , agravadas por la pandemia global del coronavirus. En uno de sus pronunciamientos sobre el estado de los derechos humanos en el contexto de la pandemia, el Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres ha instado a los Gobiernos a que sean transparentes, sensibles y responsables en su respuesta a la COVID-19 y que garanticen que cualquier medida de urgencia sea legal, proporcionada, necesaria y no discriminatoria.
En su retorno, la población campesina e indígena a Tierralta, espera y merece tranquilidad y seguridad en los territorios que habitan






