Galopante. Desenfrenada. Así es la desigualdad en America Latina. Al menos 2 millones de personas pertenecientes a la clases medias de America Latina, pasaron a formar parte de los segmentos más pobres de la población entre 2019 y 2020, como consecuencia entre otras causas de la pandemia por el coronavirus.
Así lo confirmó en entrevista con FREE EARTH , la Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcenas.
El COVID 19, no es sin embargo, la única causa del retroceso de las clases medias en Latinoamérica. Factores estructurales anteriores a la pandemia-desigualdad, atraso, desempleo y regulares manejos económicos de los países , propician esta caída social en la región.
En contraste , la concentración de la riqueza aumentó un 41 por ciento en la región. En América Latina, 104 personas multimillonarias poseen un patrimonio cercano al 11 por ciento del PIB de sus respectivos países
FREE EARTH: Doctora Alicia Bárcenas, explíquenos por favor en detalle el proceso de caída de ingresos de las clases medias en la región. ¿Qué porcentaje de la población perteneciente a clases medias corren el riesgo de caer en situación de pobreza?
ALICIA BÁRCENAS: La población que vive con ingresos de entre una y tres líneas de pobreza son muy vulnerables de caer bajo la pobreza y pobreza extrema. En la región 4 de cada 5 personas viven bajo dicho umbral.
Por cierto, las personas y hogares con mayor probabilidad de caer en la pobreza son aquellas que viven con ingresos provenientes del trabajo informal, que suma más de 50% en la región, microempresas unipersonales y otros. Muchos de ellos no han estado cubiertos por la protección social, no los cubre el componente contributivo por su informalidad ni el no contributivo por la focalización en sectores de menores ingresos. Así, su vulnerabilidad se amplía ante eventos de desastres y shocks económicos como el actual.
En el marco de la pandemia, las clases medias (estratos de ingreso per cápita) sufrieron un deterioro en su ingreso total y per cápita principalmente por la pérdida del empleo, y en menor medida por un deterioro en los ingresos laborales entre los que se mantuvieron ocupados (principalmente por caída de los ingresos en el trabajo independiente).
El desempleo y la salida de la actividad económica se expresó en una caída importante del número promedio de perceptores de ingresos laborales de los hogares de estratos medios: en los estratos medio-altos este promedio cayó entre 2019 y 2020 de 1,44 a 1,40 ocupados, en los estratos medios-intermedios de 1,57 a 1,45, y en los estratos medio bajos de 1,59 a 1,46 trabajadores por hogar.
Este deterioro fue frenado en parte por las transferencias de emergencia, principalmente en los estratos de menores ingresos (aunque este impacto es poco significativo en una mayoría de países).
Se estima que el 26% de las personas de estratos medios sufrieron un deterioro significativo en sus ingresos, que los habría desplazado hacia abajo en la estratificación socioeconómica. De éstos, 43% habrían sufrido deterioros que los hicieron caer, pero aún dentro del estrato medio (es decir, caídas desde el estrato medio-alto o medio-intermedio al estrato medio-bajo), y 57% habría caído en el estrato bajo (menos de 1,8 líneas de pobreza per cápita).
La gran mayoría de las personas que previamente a la pandemia pertenecía a estratos medios y que vieron caer sus ingresos per cápita a niveles que los ubican en el estrato bajo, se habría situado en el estrato bajo no pobre (el estrato superior dentro de los estratos bajos), concentrando alrededor de 90% de los que sufrieron este deterioro. Sólo 8% de este subgrupo habría caído en pobreza y 1% en extrema pobreza.
En total, se estima que entre 2019 y 2020 más de 2 millones de personas de estratos medios podrían haber caído en una situación de pobreza o pobreza extrema.
FREE EARTH: Secretaria Bárcenas, comparemos por favor la relación entre caída económica de clases medias y el aumento, la concentración de riqueza en un 41 por ciento en la región para 104 personas, qué impacto social y económico tiene esta situación?
ALICIA BÁRCENAS: Para 2021, se estima que el nivel del patrimonio de los mil millonarios de 7 países de América Latina se incrementó el 41% en términos reales, y ese patrimonio representa aproximadamente el 11% del PIB de dichos países.
El Panorama social presenta datos sobre la concentración de la riqueza porque esta información es muy relevante para entender las brechas sociales. La tenencia de riqueza depende de la estructura social, puesto que las posiciones de afluencia tienden a heredarse de una generación a otra.
Además, una concentración excesiva de la riqueza también puede afectar el crecimiento económico e incrementar la desconfianza ciudadana en las elites y en las instituciones. Estos problemas pueden ser mayores cuando entre los multimillonarios existe una mayor cantidad de riqueza heredada, situación bastante prevalente en América Latina.
La medición de la desigualdad del ingreso y de la riqueza no son directamente comparables. Pero constatar las grandes disparidades en la riqueza nos ayuda a visualizar que la desigualdad del ingreso es mayor a la que podemos medir habitualmente.
Por ello, un aumento del patrimonio de los mil millonarios de la región, en un contexto en el que hay una caída de los ingresos de las clases medias, es una situación preocupante, ya que tiende a agravar los problemas descritos de la excesiva desigualdad.






