Los residuos electrónicos son una de las corrientes de residuos de más rápido crecimiento. A nivel mundial, sólo el 17% se recoge y recicla oficialmente, lo que supone un desperdicio de materiales valiosos y provoca daños al medio ambiente .

La gestión de los residuos electrónicos es objeto de seguimiento en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas en el marco del ODS 12 sobre consumo y producción sostenibles. 

Los AEE, en particular los equipos utilizados para los servicios de tecnología de la información y la comunicación, ofrecen buenas oportunidades para el desarrollo del mundo, garantizando un mejor nivel de vida y satisfaciendo numerosas necesidades.

Sin embargo, los equipos desechados, como teléfonos, computadoras portátiles, sensores, televisores, lavadoras, aparatos de aire acondicionado, refrigeradores y muchos otros artículos que contienen sustancias nocivas, suponen riesgos considerables para la salud humana y el medio ambiente, especialmente cuando se gestionan de forma inadecuada. 

Los residuos electrónicos abarcan una gran variedad de productos desechados y se clasifican en seis categorías principales.

«Equipos desechados como teléfonos, computadoras, lavadoras y otros artículos contienen sustancias nocivas con riesgos para la salud humana y el medio ambiente«

Los residuos electrónicos pueden clasificarse de diferentes maneras, incluso por tipo o tamaño de producto. La Directiva RAEE de la Unión Europea y las «Directrices sobre estadísticas de residuos electrónicos» [2] utilizan una categorización orientada al tratamiento, con seis categorías principales: 

1. Aparatos de intercambio de temperatura: se incluyen en esta categoría los refrigeradores, los congeladores, los aparatos de aire acondicionado y las bombas de calor. 

2. Pantallas y monitores: comprenden televisores y monitores de cristal líquido (LCD) y de diodos emisores de luz (LED), computadoras portátiles y tabletas electrónicas. 

3. Lámparas: se incluyen lámparas LED, lámparas de descarga de alta intensidad y lámparas fluorescentes compactas y de tubo recto. 

4. Grandes aparatos: se incluyen productos como lavaplatos, lavadoras, hornos y sistemas de calefacción central, impresoras profesionales y paneles fotovoltaicos. 

5. Pequeños aparatos: se incluyen microondas, parrillas y tostadoras, productos de higiene personal, altavoces, cámaras, equipos de audio y auriculares, juguetes, herramientas domésticas y sistemas médicos y de monitoreo. 

6. Pequeños aparatos informáticos y de telecomunicaciones: se incluyen computadoras de mesa personales, impresoras, teléfonos celulares, teléfonos inalámbricos, teclados, enrutadores y consolas.