Sobrecogedora continúa siendo la pérdida de la biodiversidad y la naturaleza. «El planeta está en medio de
una profunda crisis de cambio climático y de pérdida de biodiversidad. Y esta es nuestra última oportunidad para actuar, una acción que debe ir más más allá de la conservación de nuestro entorno».
Esta es una de las conclusiones del «Informe Planeta Vivo» , el más reciente balance de WWF Internacional sobre el estado de poblaciones de especies en todo el mundo. La investigación confirma que el cambio climático y la pérdida de biodiversidad están interconectados y generan repercusiones negativas para las personas.
El informe plantea la necesidad de un cambio en los sistemas transformadores con el fin de revertir la pérdida de la naturaleza y asegurar un mundo con naturaleza positiva en 2030, para las personas y la vida silvestre. Es decir, que al final de la década haya más naturaleza que al inicio. El estudio señala que aumentar los esfuerzos de conservación y restauración, producir y consumir alimentos de manera más sostenible y descarbonizar rápida y profundamente todos los sectores puede mitigar la doble crisis. Se hace un llamado además a los responsables de políticas públicas a transformar las economías para que los recursos naturales se valoren adecuadamente.
«Un futuro positivo para la naturaleza necesita cambios transformadores en la forma en la que producimos, consumimos y en cómo gestionamos los sistemas de gobierno o el sistema financiero»
Algunos indicadores
- El Informe Planeta Vivo 2022 de WWF revela una disminución promedio del 69% en las poblaciones de vida silvestre monitoreadas durante el período de 48 años que abarca de 1970 a 2018.
- La región de América Latina y el Caribe cuenta con la mayor disminución de las poblaciones de vida silvestre monitoreadas a nivel mundial, con una disminución promedio del 94% entre 1970 y 2018.
- Durante el mismo período, las poblaciones monitoreadas en África se desplomaron en un 66%, mientras que las poblaciones monitoreadas en el Pacífico Asiático cayeron en un 55%.
- Las poblaciones de agua dulce han disminuido más en comparación con otros grupos de especies, con una disminución promedio del 83% entre 1970 y 2018. La Lista Roja de la UICN muestra que las cícadas son las especies más amenazadas, mientras que los corales son los que están disminuyendo más rápidamente, seguidos por los anfibios.
- En todo el mundo, el informe indica que las principales causantes de la disminución de las poblaciones de vida silvestre son la degradación y pérdida del hábitat, la explotación, la introducción de especies invasoras, la contaminación, el cambio climático y las enfermedades.
Informe Planeta Vivo 2022 muestra un descenso medio del 69% en la abundancia poblacional relativa de especies animales de todo el planeta entre 1970 y 2018. Latinoamérica registra el mayor declive regional de la abundancia poblacional media (94%) y, en cuanto a especies, las poblaciones de agua dulce muestran un mayor descenso general a nivel mundial (83%).
La Asamblea General de Naciones Unidas reconoció en 2022 que todas las personas, en cualquier lugar, tienen derecho a vivir en un medio ambiente limpio, saludable y sostenible, lo cual significa que respetar esta premisa ya no es una opción para quienes ejercen el poder, sino una obligación. Aunque no es jurídicamente vinculante, se espera que la resolución de la ONU acelere la acción, al igual que ocurrió con resoluciones anteriores sobre el derecho al agua, en 2010, que precipitaron los avances en el suministro de agua potable a millones de personas.
La Asamblea General de Naciones Unidas reconoció en 2022 que todas las personas, en cualquier lugar, tienen derecho a vivir en un medio ambiente limpio, saludable y sostenible
Naturaleza positiva: Es posible
En el dramático escencario de cambio climático y pérdida de biodiversidad que enfrentamos tenemos que abrir las puertas a nuevos enfoques y soluciones a distintas escalas, que nos ayudarán a transitar urgentemente hacia un futuro sostenible en el que puedan prosperar tanto las personas como la naturaleza.
«Un futuro positivo para la naturaleza necesita cambios transformadores en la forma en la que producimos, consumimos y en cómo gestionamos los sistemas de gobierno o el sistema financiero», señala Marco Lambertini, Director General de WWF Internacional. Necesitamos una naturaleza positiva para 2030, es decir, necesitamos que al final de esta década haya más naturaleza queal principio. Más bosques naturales, más peces en los mares y ríos, más polinizadores en nuestros cultivos, más biodiversidad en todo el mundo, agrega
Para el científico, un futuro positivo para la naturaleza aportará incontables beneficios para el bienestar y la economía de la humanidad, entre otras cosas, para nuestra seguridad climática, alimentaria e hídrica.
«De manera conjunta, estos dos objetivos, cero emisiones netas para 2050 y saldo positivo neto de biodiversidad para 2030, suponen una brújula que nos guiará hacia un futuro seguro para la humanidad, para cambiar a un modelo de desarrollo sostenible y para apoyar la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030» indicó.






