Los niños y jóvenes del mundo no son ajenos al cambio climático. Y más del 30 por ciento de ellos vienen actuando concretamente para mitigar y ó prevenir sus efectos.
Save the Children dialogó con niños y adolescentes en más de 40 países para conocer su percepción sobre la emergencia climática. Una de las conclusiones centrales del trabajo es que los niños y niñas vivirán más tiempo a merced de los crecientes impactos que provocarán el calentamiento global y el cambio climático.
Los resultados
La emergencia del cambio climático está fuertemente asociada a la desigualdad

Los diálogos con los niños y las niñas confirmaron que la emergencia del cambio climático y los problemas de la desigualdad están fuertemente interconectados y no pueden ser abordados de manera aislada. En todos los países, las desigualdades agravan la situación de emergencia y sus impactos en los niños y las niñas, y de forma más patente en dos dimensiones clave.
La primera dimensión de la desigualdad es la edad. La emergencia del cambio climático es una crisis relativa a los derechos de la infancia. Los niños y las niñas sufren el mayor impacto de la emergencia debido a que se encuentran en una etapa única del desarrollo físico y emocional, que incrementa sus riesgos ante los desastres y en momentos de dificultades.
En palabras de un niño de 16 años que vive en Egipto: «Los niños y las niñas somos más vulnerables que los adultos, por eso las fábricas que producen humo nos hacen daño».
Los niños y las niñas vivirán más tiempo a merced de los crecientes impactos que provocarán el calentamiento global y el cambio climático. Según investigaciones anteriores publicadas en el informe de Save the Children titulado Nacer en un mundo en crisis climática, un niño o una niña nacidos en 2020 serán testigos de, en promedio, casi siete veces más olas de calor a lo largo de su vida que una persona nacida en 1960, y de casi tres veces más pérdidas de cosechas.
La segunda dimensión de la desigualdad se refiere a los ingresos, la riqueza y el poder.

Durante los diálogos, los niños y las niñas indicaron que las comunidades y los hogares más afectados por la situación de pobreza, la desigualdad y la discriminación son los menos protegidos y, si azota algún desastre, tienen menos recursos económicos para su recuperación. En palabras de un niño de 13 años en Gaza: «No todas las personas tienen igualdad económica, no todas las personas tienen el privilegio de poder vivir en un hogar seguro; las personas más desfavorecidas enfrentan mayores riesgos». Se trata de una enorme injusticia. Los niños y las niñas, que son quienes menos responsabilidad tienen en la emergencia del cambio climático o el diseño de sistemas económicos desiguales, son los más afectados por sus impactos.
Las cifras de niños y niñas afectados son preocupantes

Según un nuevo análisis de datos de Save the Children, que se presenta por primera vez en el informe completo, 774 millones de niños y niñas de todo el mundo viven en pobreza multidimensional y están expuestos a un elevado riesgo climático.
La mayoría de los niños y las niñas que enfrentan la doble amenaza de la pobreza y un elevado riesgo climático viven en países de menores ingresos, y más de las tres cuartas partes viven en el sur de Asia y
en África subsahariana. Unos 121 millones de niños y niñas (una cantidad importante) viven en países de mayores ingresos, entre ellos, 28 millones de niños y niñas en los países más ricos del mundo. En todo el mundo, 183 millones de niños y niñas enfrentan la triple amenaza del elevado riesgo climático, la pobreza y los conflictos.
De los más de 42 000 niños y niñas que respondieron a las encuestas que realizamos en 15 países, el 83 % indicó que había sido testigo del impacto que ha tenido el cambio climático o la desigualdad económica en el entorno que los rodea.
Las repercusiones de los diversos riesgos superpuestos se ven claramente ilustradas en la crisis actual a nivel mundial que afecta el costo de vida, la nutrición y la provisión de alimentos y que está provocando que 345 millones de personas de 82 países enfrenten una falta grave de alimentos. Solo en el Cuerno de África, esto provoca una muerte cada 48 segundos. Incluso en los países más ricos, muchas familias tienen dificultades para llevar comida a la mesa.
La encuesta

Entre mayo y agosto de 2022, el personal de Save the Children participó con más de 54 500 niños y niñas de 41 países en consultas, entrevistas y encuestas presenciales. A fin de formular nuestro propio trabajo y campañas, el objetivo de la organización
fue conocer las experiencias de los niños y las niñas relacionadas con el cambio climático y la desigualdad, así como los cambios que quisieran ver de los adultos.
Los diálogos reunieron a distintos grupos de niños y niñas de países de mayores y menores ingresos de todas las regiones, entre ellos, niños y niñas que son objeto de discriminación debido a factores como su sexo, su raza, alguna discapacidad, su situación migratoria, su nivel de ingresos, su origen indígena o su identidad.
La mayoría de los niños y las niñas contactados tenían entre 8 y 17 años, aunque también hubo participantes de entre 18 y 22 años.






