Hablar de la extinción de millones de especies de plantas y animales por el cambio climático, el uso desmedido e irracional que hacemos de la energía y los recursos naturales no es ficción ni exageración.

Continuar las inversiones en carbono intensivo, explotación e hidrocarburos y minería representan un gran riesgo para la estabilidad climática inmediata y futura del planeta.

Por ello, instancias como el Panel Intergubernamental de Cambio Climático han insistido en su más reciente reporte global, en la urgencia de limitar el calentamiento global con transiciones importantes en el sector energético, a través de la reducción sustancial en el uso de combustibles fósiles, la electrificación generalizada, la eficiencia energética mejorada y el uso de combustibles alternativos (como el hidrógeno).

Isla de Tuvalu

Mientras esto ocurre, el cambio climático no se detiene. Desapareciendo lentamente porciones de tierra en todos los lugares del planeta, como esta ocurriendo en Tuvalu, un paraíso en perdición, ubicado en la Polinesia sobre el Océano Pacífico.

Tuvalú es uno de los países independientes más pequeños del mundo, similar en tamaño a la República de Nauru, ubicada también en la Polinesia, y al Vaticano, en Europa .

Allí, el Oceano literalmente está inundando poco a poco a la isla. Por ese motivo, Simon Kofe, Ministro de Relaciones Exteriores de la isla, envió este mensaje desesperado de ayuda para su país, a la COP 26, la Conferencia de Naciones Unidas contra el Cambio Climático de Glasgow, Reino Unido. De nuestros anales periodísticos recopilamos su testimonio, la vivencia de los pobladores de esta isla.